El recurso al dinero rapido baja un 15% en doce meses

El descenso del consumo de los hogares en los tres últimos años y el imparable incremento del número de desempleados ha pasado factura a las entidades encargadas de proporcionar dinero rápido y a las financieras de las grandes cadenas de distribución.

El recurso a este tipo de entidades que sólo pueden prestar dinero pero no captar depósitos de sus clientes se extendió a lo largo de la década gracias a la buena salud de la economía española. En el caso de las entidades de crédito inmediato el alto tipo de interés a pagar –por encima del 20% en la mayoría de los casos– era compensado por los menores requisitos exigidos por parte del concesionario del crédito. Para las financieras, el tirón del consumo y el hecho de que el paro alcanzara mínimos casi históricos a finales de 2007 fueron el caldo de cultivo de un incremento desmesurado.

Según datos publicados ayer por Europa Press, la morosidad del crédito al consumo se elevó en junio hasta el 7,83%, lo que supone un crecimiento de 0,18 puntos respecto a la tasa del primer trimestre (7,65%) y suma dos consecutivos de subidas, tras marcar en el último trimestre de 2009 su primer descenso en dos años, según los datos publicados por el Banco de España.

La tasa de junio también supone un crecimiento de 0,25 puntos respecto al nivel de junio de 2009, cuando se situaba en el 7,58%. Este ratio refleja el nivel de impago de los créditos concedidos por todo tipo de entidades financieras (bancos, cajas, cooperativas y EFC) para la adquisición de bienes de consumo duradero como automóviles, mobiliario, viajes o electrodomésticos.

La mora de los préstamos al consumo cerró 2009 en la cota del 7,40%, frente al 7,75% que registró en septiembre del pasado año, lo que supuso la primera caída de los siete últimos trimestres. La tasa de impagos de estos créditos aumentó de manera progresiva a lo largo de 2008 por la crisis económica, pero el repunte más brusco lo registró en el primer trimestre de 2009, al situarse en el 7,31% frente al 5,3% que marcó en 2008. Bancos y cajas creen que la mora no tocará techo hasta por lo menos el primer trimestre de 2011.